En un afán por hacer del fútbol un deporte global, LA FIFA decidió romper el monopolio Latinoamericano y Europa.
En los Países netamente futbolista, de lo que ocurre tradicionalmente, cuando juega su Selección. En el Reino Unido. Las perdidas de productividad, relacionado con la Copa del Mundo podrían bordear los (US$ 1,450 millones) según una encuesta del Chartered Management Institute.
Existen casos, como el de Paraguay, donde el Presidente Fernando Lugo decretó un feriado el lunes 24 para que la gente pudiera ver el empate de la Selección de su país frente a Italia...
Chiara Roggero en su columna publicada en el diario el Comercio del mes de mayo del 2009,en algunos deportistas nacen marcado por el apellido, con su permiso, transcribo algunos nombres de los mundialistas, les guste o no le guste, tenemos que aceptar el que nos toca.Claro para alguien famoso,como un deportista mundialmente conocido, llevar un apellido extraño o gracioso es una tarea bastante más difícil. No solo tiene que lidiar con las burlas de sus conocidos sino con una platea mundial que lo mira por televisión.
Apellidarse KAKÁ y ser uno de los futbolistas más sexys del mundo debe tener un mérito especial, sobre todo cuando KAKÁ tiene que salir por ELANO, otro jugador que debe lidiar con su apellido...oscuro. CIPRIAN MARICA (futbolista rumano) debe haberse sentido más que presionado por mostrar su virilidad y VERGASSOLA ( medio campista italiano) debe verse en la necesidad de estar siempre rodeado por mujeres bellas y exuberantes. Otro fenómeno es que hay apellidos que en ciertos lugares no significan nada y en otros significa mucho, si no que lo digan los futbolistas ANDRES LUCIANO PINGA, GIANLUCA PORRO, THIAGO MOTTA ("porro" y "motta"), son términos que se refieren a cigarrillos de marihuana. Esos pasarían por un examen de doping).
Para un arquero no es fácil llamarse ASIER RIESGO Y MATIAS CONCHA por mas impenetrable que sea como defensor, tampoco debe sentirse muy cómodo, pero bueno hay que aceptar nuestro apellido con dignidad y orgullo; no nos queda otra.
Chiara Roggero.